Cadena de la accesibilidad

 

Imagina que vas a un museo.
Quieres ver una exposición de cuadros
que te interesan mucho.

Llegas en autobús al museo sin problema.
Compras tu entrada.
Vas a entrar con tu entrada.
Te encuentras con que es obligatorio
dejar tu mochila en una taquilla para poder entrar.

Vas a la taquilla y no entiendes
cómo funcionan las taquillas.
Nadie te ayuda.
Intentas averiguarlo.
Pasa mucho rato.
Te pones nerviosa.

Debemos pensar en la accesibilidad
como un camino.
Es importante cuidar
que cada paso sea accesible.

A esto le llamamos la cadena de la accesibilidad.

Si nos saltamos un paso,
es posible que no haya accesibilidad.

En el caso del museo,
hay que cuidar la accesibilidad
más allá de la sala
donde están los cuadros.

Desde que te llega información del museo
hasta que vuelves a casa.

Por ejemplo,
si pensamos en la cadena
de la accesibilidad cognitiva,
tiene que ser fácil de entender:

  • La información sobre la exposición:
    la web, las noticias,
    el mapa de dónde está o sus horarios.
  • El transporte.
  • El camino del transporte al museo debe tener señales, por ejemplo.
  • El museo tiene que ser fácil de encontrar desde la calle.
  • También encontrar la puerta de entrada.
  • Informarte en la entrada del museo.
  • Comprar la entrada.
  • Llegar hasta la sala.
  • Entender el cuadro o la información sobre él.
  • Ir al baño, descansar o tomarte algo en la cafetería del museo.
  • ¡Ojo! Salir del museo también tiene que ser fácil de entender.

 

Importante: si tenemos
que medir la accesibilidad de algo
tendremos que tener en cuenta
todo este camino.
Todos los pasos que damos.

Vamos a darle la vuelta
a la idea de la cadena de la accesibilidad.
Ahora piénsalo de esta manera.

La accesibilidad no es solo
poder leer una ley en lectura fácil.

La accesibilidad está en cada momento de tu vida.

Imagina:

  • Te despiertas.
    Sabes qué día es y qué vas a hacer.
    Sabes poner y quitar la alarma.
  • Desayunas.
    Entiendes las opciones
    que tienes para desayunar
    y eliges la que prefieres.
    El microondas donde calientas la leche
    tiene que ser fácil de usar.
  • Te preparas.
    Entiendes las opciones que tienes para vestirte.
    Eliges qué te vas a poner.
  • Vas a la actividad que tienes hoy.
    El camino tiene señales.
  • Puedes coger el autobús sin miedo a liarte.
  • Tienes apoyo para comunicar
    en qué parada quieres bajar.
  • Llegas a la actividad
    y tienes los apoyos necesarios para hacerla.
    Por ejemplo: para usar un programa del ordenador.

La lista es larga.

Fíjate: la accesibilidad está
en cada momento de tu vida.

Y ahora nos podemos preguntar:
¿Pedimos y buscamos accesibilidad
en todos esos momentos?
¿Nos estamos saltando algo importante?

 

En resumen:

  • Debemos pensar en la accesibilidad
    como un camino.
    Es importante cuidar
    que cada paso sea accesible.
    A esto le llamamos
    la cadena de la accesibilidad.
  • Para medir la accesibilidad,
    es importante tener en cuenta esta cadena.
  • La accesibilidad está
    en cada momento de tu vida.

Versión en lectura difícil

Este contenido está en lectura difícil Este contenido NO está adaptado a Lectura Fácil

Conjunto de elementos que, en el proceso de interacción de la persona con el entorno, permiten la realización de las actividades previstas en él.

Definición extraída de: UNE 170001-1.

Se refiere a la capacidad de aproximarse, acceder, usar y salir de todo espacio o recinto con independencia, facilidad y sin interrupciones. Si alguna de estas acciones no se puede realizar, la cadena se corta y el espacio o situación se torna inaccesible.

Definición extraída de: Manual de Accesibilidad Universal. Corporación Ciudad Accesible.

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