Maribel Serrano y Francisco Javier Catalán son dos personas voluntarias de FUTUMAD una de las entidades que forman parte de Liber, la asociación de entidades de apoyo a la toma de decisiones de Plena inclusión. Ambos participan en un tipo de voluntariado diferente: el llamado voluntariado de tú a tú. No se trata solo de acompañar o ayudar, sino de construir vínculos personales y duraderos basados en la amistad. En esta entrevista nos cuentan cómo llegaron a esta experiencia, a quién apoyan y todo lo que han aprendido en el camino. Una conversación que revela el enorme valor de estar, escuchar y compartir desde la cercanía.
¿Podéis explicarnos en qué consiste el «voluntariado de tú a tú» y en qué se diferencia del voluntariado tradicional?
Maribel:
La diferencia para mí es la proximidad y a la vez el intercambio entre ambas partes.
Javier:
Para mí el voluntariado de tú a tú es una forma de amistad pactada entre ambas partes. Se trata de que ambos establezcan de qué manera se quieren relacionar, creando un lazo de amistad entre dos personas. Ellos deciden cuándo verse, qué hacer, dónde ir, etc.
La diferencia con un voluntariado tradicional creo que estriba en que, en líneas generales, no hay normas temporales o de acción para la relación entre ambos. En este caso se trataría de una relación ocasional en el tiempo. El voluntariado tú a tú va más allá, estableciendo un vínculo entre ambas personas muy personal y duradero.
¿Cómo llegasteis a descubrir este tipo de voluntariado?
Maribel:
En mi caso fue a través de una amiga. Primero conocí FUTUMAD, que es la Fundación en donde soy voluntaria.
Javier:
A este voluntariado llegué a través de una amiga, que ya colaboraba. Y la verdad es que fue todo sencillo.
Contadnos vuestras experiencias. ¿A quién apoyáis y en qué circunstancias?
Maribel:
Yo apoyo a una «personita» desde hace mucho tiempo que vive en residencia. Viene algunos fines de semana a mi casa. Salimos a pasear, de compras o al cine.
Javier:
Yo actualmente apoyo a Jesús, una persona con la cual me veo de vez en cuando, tratando de establecer un vínculo de amistad. Estamos en ello, ya que llevo poco tiempo con él. Él es bastante independiente, así que no necesitamos preparar nada en nuestra relación.
Anteriormente estuve con Paco. Una persona muy entrañable. Trabajaba, se jubiló y ahora vive en Santander, que era su proyecto de vida deseado. Gracias a la labor de FUTUMAD y de los responsables de Santander, pudo llevarse a cabo el que Paco pudiera trasladarse allí.
¿Qué habéis aprendido de esta experiencia?
Maribel:
He aprendido a ser más paciente.
Javier:
Evidentemente en mis dos relaciones con estas personas, yo he tratado de compartir mi tiempo y mi experiencia. Sin lugar a dudas ellos ganan un amigo, pero a mí me han enseñado un montón de cosas y me han enriquecido como persona. Salgo ganando yo, por supuesto.
Valorando pros y contras ¿Cómo animaríais a otras personas a participar en nuestras entidades a través del voluntariado?
Maribel:
Yo animo a otras personas para que una parte de su tiempo lo dediquen al voluntariado, pues es enriquecedor para ambas partes.
Javier:
Bueno, yo les comentaría mi experiencia, y les haría ver que existen personas que, además de los problemas normales y reales que nos afectan a todos, ellos necesitan algo más. Simplemente necesitan un amigo, una persona en la que apoyarse, a la que contar cuál es su día a día, sus problemas, sus anhelos. Solamente se trata de estar ahí y escucharlos.

