Revista digital del movimiento asociativo Plena inclusión

Especial sobre empleo

Número 475. Noviembre de 2022

Ana Martínez: “Nunca imaginé que llegaría a ser funcionaria pública”

Hace 10 años se abrió la primera convocatoria de empleo público para personas con discapacidad intelectual. Ana Martínez, hace parte de la primera promoción de personas con discapacidad intelectual que se vincularon a la administración pública.  

Ella viajó desde Lugo a Madrid para aprovechar esta oportunidad laboral y presentarse a los exámenes, igual que miles de personas con discapacidad intelectual. Hoy, recuerda ese momento y nos cuenta su experiencia.

¿Cómo decidiste presentarte a la convocatoria?

Yo estaba trabajando en una librería y mi jefe en ese momento me contó que habían salido unas oposiciones y me propuso prepararlas. Al principio, me parecía muy difícil conseguirlo, no estaba muy segura. Tuve el apoyo de Lolo, mi preparador laboral, que me dio clases particulares todas las tardes. Recuerdo que, siempre antes de ir a clase, comía muchos dulces para coger energía y poder estudiar.

Nunca imaginé que llegaría a ser funcionaria pública. Cuando aprobé la oposición, me mudé a Cuenca porque es una ciudad muy pequeña y es fácil desplazarse.

Y el día del examen…

Para el primer examen viajamos en el autobús. Salimos de Plena inclusión Galicia – FADEMGA hacia Madrid. Al ser la primera promoción estaba un poco desorganizado. Yo entré de primera y tuve que esperar una hora y media a que entraran 125 personas con discapacidad intelectual más para poder empezar con el examen. Estaba muy nerviosa, era una sala muy grande.

En general, se entendía bien el examen. Recuerdo que tenía dudas con la pregunta: ¿Cuántos subdelegados del Gobierno hay en el País Vasco? Y la respuesta es: ninguno. No se me olvidará nunca.  

¿Cómo te sientes después de estos 10 años de estar trabajando?

Me siento contenta. Siento mi independencia económica. Tengo un trabajo que me ha permitido cumplir con sueños que de otra manera no hubiera podido. Por ejemplo, viajar y hacer cursos de pintura.

Me entristece que todavía muchas personas con discapacidad intelectual no puedan acceder a una plaza de empleo público y, además, que dentro de la administración existan plazas destinadas a personas con discapacidad intelectual para ascender a otros puestos, pero los exámenes y los temarios no están adaptados a lectura fácil. Yo quiero tener la posibilidad de aspirar a algo más que a las Convocatorias de Ordenanza de servicios generales.  

Cuéntanos de la experiencia con tus compañeros de trabajo

Mis compañeras de mi oficina me ayudaron conalgunos trámites para poder empadronarme en Cuenca y lograr ubicarme en la ciudad. Los inicios fueron difíciles, sobre todo porque pedimos un apoyo para mi adaptación y no lo aceptaron. Entonces, simplemente me toco aprender haciendo mis tareas.   
Una anécdota de mis primeros días: una de mis tareas era enviar las cartas por correo postal, yo enviaba todas las cartas que había… hasta las que tenían como destino nuestra oficina, así que unas cuantas cartas regresaban. Hasta que me explicaron que no tenían que enviarse. (Se ríe)

En su tiempo libre, Ana realiza cursos de serigrafía y fotografía. Ha expuesto su obra en diferentes espacios culturales de Castilla -La Mancha y Galicia. Es, además, activista e integrante de la Plataforma Estatal de representantes con discapacidad intelectual de Plena inclusión. 

En estos primeros 10 años se celebra que miles de personas con discapacidad intelectual accedan al empleo público a nivel estatal, autonómico y local, también es un buen momento para identificar los retos que todavía quedan por cumplir.  

Valentina Lara

Equipo de comunicación de Plena inclusión España