Revista digital del movimiento asociativo Plena inclusión

Especial Cultura inclusiva y arte

Número 474. Octubre de 2022

David Hasbury: testigo accidental del arte del cambio

David Hasbury. Educador, facilitador y consultor de cambio social

David Hasbury es educador, facilitador y consultor centrado en los esfuerzos de cambio social y organizativo que promuevan la inclusión, las comunidades saludables y la calidad de vida para todas las personas. A principios de los años 80, se vinculó con el movimiento de educación popular en América Latina, inspirado por el trabajo y los escritos de Paolo Friere (autor de Pedagogía del Oprimido, 1970).  Actualmente, David es colaborador de Change at Neighbours International, en Estados Unidos.

¿Cuál fue tu primer acercamiento al mundo del arte y a los procesos de cambio?

En los años 80, me interesé por los alfabetizadores que viajaban al campo de Nicaragua para comprometerse con los «campesinos», enseñándoles a leer y a escribir mediante el intercambio de historias y el análisis de su experiencia, suscitando una conciencia crítica, un proceso de «concientización», que relacionaba directamente su supervivencia y lo que ocurría con la tierra que cultivaban.

Escuchaban y hacían dibujos sencillos para transmitir las historias, utilizando rotuladores y cualquier papel grande que estuvieran disponible. Vinculaban el lenguaje escrito a estas imágenes, creando un lenguaje gráfico.

Los dibujos se convirtieron en un artefacto de la conversación con los campesinos. Podían «ver lo que decían». Podían utilizarlo para discutir, analizar, imaginar y nombrar sus esperanzas más profundas, e identificar lo que podían hacer sobre sus circunstancias. El dibujo sirvió de diccionario visual que asociaba el lenguaje con el significado de su experiencia vivida.

El «arte» de esta experiencia se encuentra en el proceso de cocreación: reunir y acoger a un grupo de personas; elaborar una mezcla de preguntas que puedan encender la conversación, tocar el corazón de la gente, llamar a sus historias y elevar sus esperanzas para el future. La creación de una representación visual de las historias hizo posible que la gente se viera a sí misma, analizara su experiencia colectiva e identificara acciones que pudieran crear un cambio.

En este momento, crecí en mi conciencia de los artistas, aquellas personas que se han dedicado a la creación, dominando las habilidades como hacedores, y luego llevándolo a un nivel diferente al co-crear con una comunidad diversa de personas que no son artistas. El arte tiene el poder de reflejar el mundo tal y como es, y de influir en lo que querríamos que fuera.

El arte es un lienzo en blanco, libre de etiquetas y categorías. ¿Es en este lienzo donde podemos soñar con el cambio social?

La metáfora del «lienzo en blanco» es muy importante. Activa la imaginación. La imaginación es esencial para la creación. La creación es la manifestación del cambio, ya sea la transformación de los materiales, los sonidos, el movimiento, las estructuras o las relaciones sociales.

La página en blanco me sirve para meditar y contemplar lo que es posible y lo que vale la pena crear. La página en blanco nos recuerda que podemos elegir qué y quiénes aparecen como importantes. La exclusión es una elección. La inclusión es una elección. La página en blanco es el símbolo de esto. Podemos decidir qué aparecerá. El mundo sólo está predeterminado si permitimos que lo esté.

¿Es el arte un espacio donde reconocer y valorar lo que aportan las diferencias y similitudes entre las personas?

El cambio puede llegar cuando damos cabida a los dones únicos de más personas para toda la comunidad. Puede llegar cuando nos damos cuenta profundamente de que nos necesitamos unos ha otros. La forma en que vemos a las personas determina cómo nos relacionamos con los demás.

Las artes creativas tienen la capacidad de influir y dar forma a la visión, el sentimiento y la experiencia, de maneras que pueden ser vívidas y directas, o sutiles, complejas e incluso misteriosas. El arte puede ser un espacio en el que vemos, conocemos y experimentamos de forma diferente.

Las personas que son hábiles en el proceso de imaginación y creación son muy necesarias para transformar nuestra comprensión y experiencia de las realidades actuales, en las que algunas personas son consideradas importantes y sobrevaloradas, mientras que otras son ignoradas, temidas y permanecen invisibles.

He observado a artistas hábiles, que poseen capacidades que atraen a la gente a un proyecto de creación artística conjunta que nivela el campo de juego. Esto da cabida a personas que no se ven a sí mismas como artistas cualificados y que se relacionan con otros por encima de las diferencias en una experiencia de creación compartida. Hacer juntos puede cambiar las relaciones.

En tu recorrido profesional, ¿has sido testigo de cambios sociales a través del arte?

Beth Mount, Tom Kohler, Ashley Brown O’Brien, con una red de artistas y la comunidad de personas conectadas a Chatham-Savannah Citizen Advocacy en Savannah Georgia, llevaron a cabo una experiencia de participación con el objetivo de hacer visible el poder de las relaciones y el valor de las personas que han sido marginadas.

Incluyó con una exposición titulada «Viaje a la comunidad amada» en el Museo Telfair. Se trataba de las colchas de historias de Beth Mount. Cada una de ellas realizó mediante un proceso creativo en el que participaron personas con discapacidades del desarrollo, sus familias y personas que trabajan prestando apoyo directo; una segunda exposición mostró imagenes  creadas por fotógrafos que pasaron un año conociendo a personas de Citizen Advocacy, reflejando la calidad de estas relaciones, entre otras.

El trabajo de Molly Lieberman, una artista que involucra a los niños en la creación de piezas de arte en tela que reflejan «La comunidad amada», una visión de la justicia articulada por el reverendo Martin Luther King Jr. En estas experiencias. fue poderoso y complejo ver a los miembros de la comunidad cruzar sus diferencias para participar en hacer visible lo invisible, valorando las vidas y las contribuciones de las personas en los márgenes.

¿Cómo crees que se puede abrir un lugar para las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo en el arte?

Las personas con discapacidad intelectual pueden desempeñar un papel reivindicativo, iluminando su propia experiencia humana, permitiéndonos a todos ver quiénes somos y el impacto de cómo elegimos relacionarnos con los demás.

Hacer visibles la belleza, la creatividad y la capacidad de recuperación de las personas que han sido excluidas sin tener culpa de ello amplía nuestra comprensión de la humanidad colectiva. Los educadores de arte y las organizaciones que hacen posible que las personas con discapacidad intelectual se conviertan en artistas, pasando del arte como «actividad» a la creación de arte como «vocación», desempeñan un papel importante a la hora de dotar a las personas de la capacidad de expresar artísticamente estas experiencias y perspectivas.

Me he dado cuenta de que hay personas que cumplen una función de comisarios y narradores, haciendo posible que las historias y perspectivas de estos artistas, y de otras personas con discapacidad intelectual, se den a conocer a una comunidad más amplia. Pienso en Franke James, que hizo posible que la historia de la vida, el arte y la perspectiva de su hermana, Teresa Pocock, se conocieran a través de exposiciones en galerías y publicaciones; o en el escrito de Joyce Scott «Entwined» (entrelazados) sobre su relación, y el arte y la experiencia de su hermana gemela Judith Scott.

Hay artistas que se sienten conmovidos por la experiencia de las personas con discapacidad intelectual que han conocido. Mi amigo, Bob (Robert) Williams, compartió un poema que había escrito llamado «Marathon Man«. Es la historia de un hombre que vivía en una institución y que se había dado a conocer como un problema, era como «un corredor». Bob tiene una profunda capacidad para escuchar, y oír la plenitud de las historias de la gente. Colaboró con otro amigo mío, Gregory Hoskins, un músico. Juntos crearon versiones musicales de los poemas de Bob, que son inquietantes y conmovedoras.

Háblanos de los últimos proyectos en los que ha estado trabajando.

De la experiencia de Savannah surgió un grupo de Facebook llamado Art of Social Change. Me uní al grupo cuando empezó y ahora ha crecido hasta tener 1200 miembros de más de 10 países de todo el mundo. Es inspirador, edificante y relevante para los tiempos que vivimos.

El grupo de Facebook se llama ahora JustUs Café: celebrando las artes del cambio social. Es una de nuestras aventuras creativas, patrocinada y apoyada por Neighbours International. Una oportunidad para crear una red internacional de personas que quieren hacer visibles las historias del arte del cambio social, activando las relaciones en las comunidades de todo el mundo.

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Valentina Lara

Equipo de comunicación de Plena inclusión España
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