Revista digital del movimiento asociativo Plena inclusión

Especial sobre Educación inclusiva

Número 473. Septiembre de 2022

Una asignatura pendiente: libros de texto accesibles

olga berrios

La accesibilidad cognitiva
ha avanzado mucho estos últimos años.
Me refiero a hacer el mundo
más fácil de entender.

Por ejemplo: hay cada vez
más novelas en lectura fácil
o programas electorales adaptados.

En la educación, hay formación
para profesoras y profesores.
También hay nuevas formas de enseñar
que tienen en cuenta
a las personas con discapacidad.

Pero hay una tarea pendiente:
que haya libros de texto
fáciles de entender.

Es necesario que el Gobierno
lidere este proyecto.

Debe poner en contacto
a las empresas que hacen estos libros
con las organizaciones
que saben mucho de accesibilidad.

Es importante que validen
estos libros.
Validar significar que haya
personas con dificultades de comprensión
que comprueben si estos libros
son fáciles de entender.

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La accesibilidad cognitiva ha avanzado mucho en estos últimos años, gracias al empuje de miles de personas y de un movimiento asociativo convencido.

Ya contamos con una norma de calidad de la lectura fácil, la accesibilidad cognitiva por fin figura de forma clara en la legislación, cada vez más juzgados se suman a realizar sentencias accesibles, contamos con temarios de oposiciones adaptados, evaluaciones de entornos como museos o ayuntamientos, hay decenas de programas electorales en lectura fácil y recopilamos más de 200 documentos fáciles de entender sobre el coronavirus. Incluso se está creando un Centro Español de Accesibilidad Cognitiva.

En el ámbito de la educación, contamos con metodologías como el Diseño Universal del Aprendizaje o el Currículo Multinivel. Además, una guía pionera como fue la de «Accesibilidad cognitiva en los centros educativos», multitud de documentos y eventos sobre cómo incorporar accesibilidad en el aula. Por ejemplo, a través de la tecnología.

Son solo algunos ejemplos de lo mucho trabajado. Y mucho más que queda por hacer, por supuesto, para lograr una educación inclusiva y accesible.

Entre esas «asignaturas pendientes», hay una espina que yo tengo especialmente clavada en el corazón.

Avanzamos en metodologías y experiencias, en recursos y formación para docentes, hacemos propuestas de cambios en el sistema a través de políticas públicas. Incluso trabajamos en recreos  y extraescolares accesibles, porque la educación y la inclusión también deben estar ahí.

Pero hay un recurso diario en el que hay pocos avances: los libros de texto. No lo son todo, claramente, pero es un material cotidiano.

Es urgente que desde el Gobierno y la Administración pública pongan se enfrenten a la necesaria creación de materiales accesibles, y materiales complementarios.

Deben liderar ese trabajo: poner en contacto a las editoriales con las organizaciones que han desarrollado tantos materiales en otros ámbitos, con profesionales de la accesibilidad, asesorarse, formarse y por fin incorporar la validación de cada material que lancen.

Olga Berrios

Equipo de comunicación de Plena inclusión España
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