Revista digital del movimiento asociativo Plena inclusión

Especial Definición de la Discapacidad Intelectual

Número 469. Marzo de 2022

La historia de Xhulia se repite

Carmen y Xhulia
Carmen y Xhulia

1997, Norte de Albania, en la frontera con Kosovo. Los cascos azules españoles trasladan a España a menores con serios problemas de salud. La pobreza y los efectos de la Guerra de los Balcanes anulan la capacidad de miles de familias que no podían atender a sus hijos e hijas como correspondía. Una de estas niñas era Xhulia. Con tres años, la pequeña llegó a Madrid en un avión hércules del Ejército. En el hospital Gómez Ulla le detectaron discapacidad intelectual y auditiva, y TEA.

“Cuando conocí la situación de Xhulia no me lo pensé dos veces. Decidí acogerla porque tenía una gran necesidad de contar con una familia que pudiera darle los cuidados que requería”. Carmen Cubo, 69 años, rememora el instante en que tomó la decisión de acoger temporalmente a Xhulia. Su marido y su hijo, que entonces tenía 12 años, le dieron todo su apoyo. Carmen conoció el caso de la pequeña albanesa en el colegio de educación especial en el que trabajaba y al que trasladaron a Xhulia.

Ahora Xhulia es una joven de 27 años. De lunes a viernes comparte la vida con otras personas con grandes necesidades de apoyo, como ella, en un piso tutelado de la Asociación Pauta, de Plena inclusión Madrid. Los viernes por la tarde su hermano Javier va a recogerla para que pase el fin de semana junto a su madre, desde hace algunos años viuda.

EXPERIENCIA DE VIDA
Carmen y su marido solicitaron, en principio, un acogimiento temporal. Un tiempo después viajaron a Albania a conocer las condiciones en las que vivía la familia biológica de Xhulia. Al llegar se dieron cuenta de que allí, la pequeña no iba a poder recibir los apoyos que necesitaba. Por ello solicitaron el acogimiento permanente.

En los años transcurridos, la familia de Xhulia ha tenido que enfrentar esta tarea prácticamente en solitario. Carmen critica la falta de apoyo económico, legal y psicológico que deberían haber tenido de parte de las administraciones competentes y que no recibieron. “Nos sentimos abandonados en muchos momentos”, afirma.

Pese a todo, Carmen Cubo anima a que familias españolas se animen a acoger a otros niños y niñas con discapacidad intelectual que en estos días llegan desde Ucrania, huyendo de la guerra.

“Yo animaría a acoger a niños con discapacidad que necesiten ayuda. La verdad es que una niña como Xhulia te cambia la vida porque exige de muchos cuidados. Pero yo volvería a acogerla porque mi hija me ha dado mucho cariño y ha sido un apoyo fundamental en los peores momentos de mi vida”, asegura.

Javier Gómez-Ortega, hijo de Carmen y hermano de Xhulia, opina de un modo parecido. “Tenemos que acoger a estos niños con discapacidad que llegan escapando de un país en guerra porque son doblemente vulnerables”, explica. Javier tras la experiencia de compartir la infancia con Xhulia, decidió estudiar Integración Social en la Universidad y especializarse en el apoyo a personas con TEA. “Yo gracias a lo que he vivido junto a mi hermana he tenido un crecimiento como persona que no hubiera tenido sin ella”, subraya.

José L. Corretjé

Plena inclusión España
Ir arriba