En el año 2024, se inició una experiencia piloto, que ha tenido continuidad en 2025, con la que se quiere contrastar si el empleo personalizado puede:
- Ser una metodología útil para los Centros Especiales de Empleo y que promueva procesos de transición al empleo ordinario. La aplicación de la metodología iba acompañada de la inscripción en un proceso de acreditación de
competencias, para que la persona (mujeres en este caso) pueda ver reconocida
su experiencia laboral o formación no reglada. - Ser una metodología útil para los Centros Especiales de Empleo o entidades
que apoyan el acceso al empleo en la empresa ordinaria y que prestan apoyo
a mujeres trabajadoras con discapacidad intelectual en proceso de envejecimiento
y como preparación para su jubilación.
En este documento, presentamos los resultados de la evaluación de la experiencia
que se ha realizado también durante 2025.

