Qué hacemos

Accesibilidad cognitiva

 

La accesibilidad nos suena a muchas cosas.

Por ejemplo: no hay accesibilidad

para personas en sillas de ruedas

cuando un portal tiene escaleras

o cuando una acera tiene un bordillo alto.

 

No hay accesibilidad

si una persona sorda va al cine y no hay subtítulos

o va a un juicio y nadie sabe lengua de signos.

 

No hay accesibilidad

si una persona con discapacidad intelectual

no usa el metro o el bus porque son difíciles de entender.

 

La accesibilidad ayuda y beneficia a todas y todos,

pero hay personas a las que beneficia especialmente.

 

Por ejemplo:

  • La accesibilidad física

beneficia a las personas en silla de ruedas,

a las personas mayores o con muletas.

  • La accesibilidad sensorial

beneficia a las personas sordas, ciegas o mudas.

  • La accesibilidad cognitiva

beneficia a las personas con discapacidad intelectual,

a inmigrantes, a niñas, niños y a personas mayores.

 

Importante:

Una cosa tiene accesibilidad cognitiva

cuando es fácil de entender.

 

Hay varios tipos de cosas

en las que podemos mejorar la accesibilidad cognitiva:

espacios, productos y servicios.

 

Por ejemplo, espacios como:

  • Calles.
  • Colegios, institutos y universidades.
  • Oficinas de administraciones y empresas.
  • Restaurantes y bares.
  • Centros comerciales.

 

Por ejemplo, productos como:

  • Leyes.
  • Libros.
  • Películas.
  • Ordenadores.
  • Aplicaciones para el móvil.

 

Por ejemplo, servicios como:

  • El metro o el autobús.
  • La atención que te dan en los hospitales.
  • Actividades de turismo.

 

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